Debemos de entender nuestra historia para comprender nuestro presente. Como reza el dicho, “el que no sabe de donde viene, no sabe para donde vas”. Santo Domingo, una de la ciudades más antigua del nuevo mundo, la primera de América, esto significa mucho, porque en realidad somos un resultado de los imperios que nos influenciaron desde el primer momento del descubrimiento. Para hacer una historia larga corta, quiero reflexionar en la realidad más reciente, que en la actualidad, como consecuencia de esas influencias de naciones, con poder mundial, han implantado en nuestra querida patria Dominicana:
Después de los más de 30 años de la dictadura de Trujillo, un régimen implantado por uno de esos imperios arriba mencionado y que directamente han intervenido en nuestra formación de sistema político, lo que significa que son participantes y responsable de lo que hoy somos política y económicamente.
Los cortos seis (6) meses del primer gobierno constitucional democrático, del presidente Juan Bosch, por razones de muchos intereses y manipulaciones políticas e influencia extranjera en los asuntos internos de la soberana nación dominicana, surge la 2da intervención militar de la nación extranjera que mas influencia política y económica ejerce en nuestra patria, the United States Of America (Los Estados Unidos De America); para de tal manera crear y expandir dentro de nuestra nación su mercado de consumo-materialista y su sistema político. Ellos son ahora los responsable de usar esa fuerte influencia política-económica, usando sus herramientas, como lo es “Participación Ciudadana” para salvar la democracia dominicana. Que se dejen del cuento ese dizque de respectar la soberanía y determinación propia de los dominicanos y que practiquen lo que predican y que acabemos de unas ves por toda con la corrupción y la impunidad judicial.
Después de esa intervención militar extranjera nuestra historia y soberanía tomo otro rumbo, generando una división dentro de los verdaderos principios nacionalistas y tradicionales, esta nación extranjera, durante el periodo de la revolución del 1965 anunciaban propagandas en helicópteros que decían, “dominicanos tu derechos terminan donde impiensan los de tu vecino”, genero la división e individualismo que actualmente perjudica significativamente la relaciones y la falta de unidad nacional.
Los 12 años de una contra revolución, de una supuesta fuerza incontrolable, finalmente castró la patria, dándole luz verde a una falsa democracia controlada por los partidos tradicionales que por décadas no han resuelto nada, al contrario, Trujillo dejo un país sin deuda externa, con muchas empresas estatales y sin problemas fronterizo con Haití. Ahora los que hay son traiciones y falta de lealtad a la patria.
Con razón, Balaguer traiciono a su vicepresidente, Jacinto Peynado, para apoyar a un partido que estaba supuesto hacer de izquierda y simple y llanamente surgió ser corrupto, actualmente implementado un “neo-Balaguerimo” que pone la democracia dominicana en serio peligro.
Definitivamente, la democracia es para los educados; después de una vigorosa dictadura y 12 años de represión, sangre y luto en el país se emerge en una democracia clientelita donde las compras y ventas de votos es aparentemente la regla no la excepción y los únicos verdaderamente representados son los intereses de varios grupos, social, políticos y económico que controlan totalmente el establecimiento nacional.

¿Si no es legal comprar y vender votos electorales porque es tan común y abierto este fraude a la democracia? ¿Quienes son los que respetan las leyes electorales y quienes tienen la obligación de implementarla? ¿Será verdad que el que divide triunfa? ¡La democracia es definitivamente para los educados!
