eltransporte.com.do
Gerentes extranjeros se tragaron la empresa
Escandalosa bancarrota de Air Dominicana
Por : María Rodríguez
La bancarrota de Air Dominicana es un hecho irreversible, aunque no se haya anunciado oficialmente. Su personal suspendido y con más de tres quincenas sin cobrar, las oficinas cerradas y hasta con la energía eléctrica cortada, y la salida del país hace cerca de dos semanas de su única aeronave, luego de su entrega a la empresa extranjera propietaria de la misma; todas estas son muestras irrefutables de esta quiebra empresarial, y que luego de analizar sus razones se hace necesaria una auditoría de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana, en vista de que el Estado Dominicano era su accionista mayoritario.
Conocedores de las interioridades de esta empresa dicen que por esto alguien debe rendir cuentas, y que el Gobierno Dominicano debe exigir explicaciones, al igual que asegurarse que a los empleados dominicanos se les den sus prestaciones laborales, pues mientras a ellos no se les dice nada, ya los extranjeros han recibido esos beneficios.
La francachela de los extranjeros se tragó la empresa
No hay que ser un científico, ni mucho menos un gurú de la administración de empresas, para entender que la causa principal de la debacle de Air Dominicana estuvo en la pobre tutela y el dispendio de sus recursos por parte de los ciudadanos extranjeros en quienes se confió la gerencia de esta incipiente empresa aérea.
El mejor ejemplo de lo anterior son los sueldos y privilegios de los que disfrutaba su Gerente General. Un salario base de 15 mil euros mensuales (equivalentes a tres cuartos de 1 millón de pesos dominicanos), todos sus gastos cubiertos, incluyendo la vivienda (lógicamente en un afamado hotel o en un residencial de lujo), y una tarjeta de crédito con un límite de 30 mil dólares mensuales.
Como si lo anterior fuera poco, se le compró una "jeepeta" con un valor en el mercado cercano a los 60 mil dólares americanos. Este vehículo llegó a ser usado en asuntos personales por la esposa de uno de los administradores de la empresa, durante el período en el cual se esperaba la sustitución de un gerente general a otro, cuando en cambio no existían vehículos para realizar imperiosas diligencias de trabajo por parte de su personal de operaciones y mantenimiento.
Según personas conocedoras de la situación y quienes pidieron reservas de sus nombres, el cargo de Gerente General de Air Dominicana ha sido ocupado por tres ciudadanos españoles, quienes han sido traídos al país para esos fines, y ninguno de los cuales tiene los suficientes antecedentes profesionales en la administración de aerolíneas.
Otro triste caso fue la contratación de un Gerente Comercial, de nacionalidad argentina, quien fue favorecido con un lujoso salario y otros importantes beneficios, pero que lo único que hizo en el país fue hablar muchas mentiras acerca de contratos comerciales inexistentes, y hacer incurrir a la empresa en grandes gastos cubriéndole todos sus supuestos viajes de negocios.
Pero lo considerado lo más indignante fue la contratación de un Director de Operaciones Internacionales, cargo considerado innecesario y que naturalmente recayó en un ciudadano español, con un salario de 12 mil euros mensuales y todos sus gastos cubiertos; quien más bien es recordado por sus andanzas en el municipio de Boca Chica, lugar donde se encuentra el lujoso hotel en que se hospedaba, y también por las "facturas de gastos" que presentaba, las cuales se pagaban inexplicablemente, aunque supuestamente eran hechas a mano.
De igual modo se cuestiona el hecho de que se contratara a un técnico en mantenimiento de aeronaves, de nacionalidad española, con un salario de 8 mil euros mensuales, pago de un hotel por alrededor de 150 dólares diarios, el alquiler de un carro por 75 dólares diarios, y una dieta para gastos de 125 dólares diarios; cuando el Director de Mantenimiento de la empresa devengaba un salario de 3,500 dólares mensuales. Fuera de toda mezquindad, a este técnico extranjero se le reconoce una gran capacidad y un gran conocimiento de las aeronaves B-737, pero el Director de Mantenimiento no se queda atrás en cuanto a formación y experiencia.
Otras malas
prácticas administrativas
Las oficinas de Air Dominicana se encuentran ubicadas en la Avenida Roberto Pastoriza No.158, en el cuarto piso del Edificio Air Europa. Por concepto de alquiler se paga la suma de 10 mil dólares mensuales, y alegan ex empleados que se pudo buscar un local comercial a un menor costo.
Asimismo, consideran chocante que se le llegó a pagar la suma de 10 mil dólares mensuales a Air Europa por concepto de "manejo de la nómina", cuando en ese momento sólo eran nueve empleados, y previamente se había cancelado a un contador dominicano a quien sólo se le pagaban 20 mil pesos mensuales para realizar esas funciones.
Por otra parte, cuestionaron la falta de ética de un gerente extranjero, quien tuvo la audacia de nombrar como su asistente a una joven quien supuestamente es su compañera sentimental.
Alrededor de las aeronaves todo fue turbio
Personal de operaciones de la empresa advirtió a la gerencia que los modelos de aeronaves seleccionadas no eran los adecuados para las rutas que la empresa pensaba cubrir, aunque no les hicieron caso. Argumentaron que las aeronaves Boeing 737, en sus versiones 300 y 400, no son apropiadas para cubrir rutas tales como Santo Domingo - Nueva York o Santo Domingo -Bogotá.
La primera aeronave arrendada fue el B-737-300, Número de Serie 23628, el cual fue arrendado por Air Dominicana a la aerolínea Futura Gael, esta última con su base principal de operaciones en Irlanda. Esta aeronave fue registrada en la República Dominicana con la matrícula HI-864. La aeronave no era propiedad de Futura Gael, sino de la empresa RPK Capital I, L.L.C. Futura Gael era una empresa subsidiaria de la aerolínea española Futura International Airways, cesando ambas sus operaciones de manera abrupta el 8 de septiembre de 2008, debido a falta de efectivo y dejando deudas por alrededor de 50 millones de euros.
Resulta cuestionable que se arrendara una aeronave a través de una empresa intermediaria, es decir que no era la propietaria de la misma, por la suma mensual de 165,000 dólares, lo cual es muy superior al costo del mercado internacional.
Con relación a la segunda aeronave arrendada, el B-737-400 matrícula norteamericana N279AD, ocurrió algo similar. La Gerencia decidió, otra vez sin escuchar al personal de mantenimiento y operaciones, arrendar una aeronave que se encontraba en Holanda y que nunca había sido matriculada en los Estados Unidos, el mercado principal al cual se pensaba operar. El arrendamiento se hizo con la empresa AWAS Aviation Adquisitions Limited, por un costo de 140 mil dólares mensuales y un depósito de 420 mil dólares.
Esa errónea decisión ocasionó grandes gastos, no sólo en viajes y viáticos, sino también para matricular esta aeronave en los Estados Unidos. De igual modo, esta aeronave tenía un programa de mantenimiento basado en el sistema MSG-2, cuando por un precio menor se podía conseguir el arrendamiento de una aeronave matriculada norteamericana y con el programa de mantenimiento basado en el sistema MSG-3, lográndose con este último una mayor eficiencia operacional.
De modo que, los administradores de Air Dominicana deben explicar porqué se tomaron estas erróneas y costosas disposiciones. Sería bueno saber que ocurrió que no se pudo arrendar la aeronave N766AD, la cual se iba arrendar directamente con el fabricante norteamericano Boeing, y para lo cual se había hecho un depósito de 150,000 dólares; y en cambio optaron por la matrícula N279AD.
Una muy cuestionable decisión fue la de contratar con la empresa Saisa Aircraft Support, una supuesta logística de repuestos para los B-737, con un costo de 12,500 dólares mensuales, concepto por el cual se llegó a pagar la suma de 160 mil dólares por cerca de un año y medio. Saisa se comprometía a tener un stock de piezas, las cuales nunca fueron mostradas al personal técnico de Air Dominicana. Este contrato es inexplicable debido a que los repuestos y componentes de los B-737 son de los más comunes y accesibles.
Capacidad y dignidad de los dominicanos fue punto luminoso
Dicen personas ligadas a esta empresa, que de este intento de conformar una aerolínea nacional, esfuerzo que debe ser valorado en su justa dimensión, el punto más luminoso ha sido la dignidad mostrada por el personal técnico dominicano, quienes se opusieron de manera abierta y decidida a cada una de las desacertadas decisiones de estos colonizadores de nuevo cuño.
También resaltan la incuestionable capacidad profesional de ese personal técnico dominicano, pues en todos los entrenamientos recibidos, al igual que en el ejercicio practico, se desempeñaron de manera exitosa; lo cual esperan que se considere, para ver si algún día nos despojamos del famoso complejo de Guacanagarix.