Today is the 43rd aniversary of the coup that changed the course of our history.
SANTO DOMINGO.- El golpe de Estad al gobierno de Juan Bosch, el 25 de septiembre de 1963, cercenó uno de los períodos democráticos más auténticos de la historia dominicana y desencadenó los acontecimientos más decisivos del pasado siglo.
El historiador Euclides Gutiérrez Félix calificó de inigualable el gobierno de apenas siete meses, que con su programa pretendía convertir al país en uno de los más avanzados de América Latina, mientras que Tony Raful dijo que el golpe fue el acto sedicioso más denunciado por las fuerzas vivas de la nación.
“Desde entonces, hay una deuda social acumulada que mantiene en crisis la gobernabilidad”, apuntó.
Después de 43 años, el país sigue sin un plan nacional de realizaciones sociales y económicas, como lo concibió el derrocado presidente Bosch, fundador de los dos partidos políticos que en los tres últimos períodos han gobernado los destinos de la nación.
Sin mecanismos claros y eficientes para aplicar la Ley y la Justicia, sin instituciones fuertes que garanticen la verdadera gobernabilidad para todos y la corrupción en distintos niveles sociales y políticos, la democracia dominicana mantiene un camino incierto, lleno de grandes lagunas y dificultades.
Son diversos los enfoques sobre los hechos que desencadenaron el golpe de 1963, pero la mayoría está de acuerdo en que desde entonces el país ha vivido más de cuatro décadas de degradación de los valores éticos y la institucionalidad democrática.
Con la interrupción de la administración de Bosch, desapareció la Constitución que la sostenía, considerada la más avanzada en la historia dominicana. Bosch tomó importantes medidas económicas que permitieron pagar la deuda externa, sanear la economía e iniciar un importante programa de construcciones públicas.
Dos años después, en abril de 1965, estalló un levantamiento armado, de civiles y militares, por el retorno de Bosch a la Presidencia. Pocos días después, Estados Unidos ocupó militarmente la República Dominicana y el conflicto se transformó en guerra patria.
Bosch fue el dominicano más influyente del último medio siglo, no sólo por sus destacadísimos aportes a la historia, la literatura y la sociología del Caribe, sino los acontecimientos políticos que provocó, su decencia, su honestidad intelectual y su voluntad de renovación. Acaso el legado más valioso que deja a los latinoamericanos que hoy siguen pensando en un mundo alternativo como necesario y posible.
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